Tag Archives: democracia

Pablo Iglesias en lo de Alsina

20 jul

Pablo Iglesias ha sido entrevistado hoy en Onda Cero por Carlos Alsina. Ha sido interesante. Quiero destacar dos cosas: una, lo cenital del discurso de Iglesias, que es la cuestión constituyente. Ha insistido hasta tres veces en la gravedad del asunto, y de lo importante que es, a su juicio, abrir un proceso fundacional que dote a España de una nueva constitución. Seguir leyendo

El sarpullido

4 jun

Una de las cosas que más me llama la atención del fenómeno podemita es que sus principales próceres sean todos funcionarios. Pablo Iglesias, profesor en la Complutense; Juan Carlos Monedero, también. De igual modo, Íñigo Errejón ha estado vinculado, como ya sabrán ustedes, al empleo público universitario, en reveladoras circunstancias.  Seguir leyendo

24 de febrero de 1936

24 feb

El lunes, 24 de febrero de 1936, España estrenaba, por así decirlo, un nuevo estado de cosas: el Frente Popular se había impuesto, no por mucho, al Bloque Nacional, en las agitadísimas elecciones postreras de la República. Leyendo las primeras páginas del diario ABC de aquel día, uno tiene la impresión de que el apocalipsis desatóse sobre el país. Como la situación me recuerda, lejanamente, a la sensación general causada por la victoria de Syriza en Grecia, hace relativamente poco, quiero extractar aquí las impresiones que el redactor de ABC en París recogió en la prensa francesa a colación de la victoria frentepopulista en España: Seguir leyendo

16 de febrero de 1936 (la subversión transversal)

16 feb

Hoy voy a ser rápido. Hace 79 años, se celebraron en España las últimas elecciones de la República: los sufragios que determinarían el futuro inmediato del país y, a la postre, el futuro a larguísimo plazo, como bien se sabe. No voy a extenderme demasiado, pues el estado esclerótico de la democracia en esas alturas de la Historia es por todos conocido. En La Vanguardia de aquel 16 de febrero de 1936, podía leerse esto, en la Información Nacional: Seguir leyendo

5 de febrero de 1936

5 feb

Hoy tengo que reseñar aquí un comentario editorial de ABC de Sevilla del día 5 de febrero de 1936. Está firmado por W. Fernández Flórez. Es un poco largo, me van a disculpar. Seguro que lo entienden. ¡Es tan, tan actual! Cuando se habla del deterioro de la condición política, del lamentable espectáculo que ofrecen candidatos y figuras públicas sin la más mínima talla moral e intelectual disputándose cargos tan graves como los de diputado en Cortes, senador, escaños parlamentarios regionales o carteras ministeriales, se dice: hoy no hay políticos como antes; hoy sólo hay trepas, lameculos, tragasables, abrazafarolas y chupatintas. Se alude a ese “antes” como a una suerte de Arcadia remota y feliz donde los gobernantes eran gente recia y bien constituida, digna de las prebendas públicas a las que aspiraban. Bueno, pues quiero que lean esto:  Seguir leyendo

12 de enero de 1936

12 ene

A lo largo de estos días, tras los ataques al mundo libre perpetrados por terroristas de la Yihad contra la libertad de expresión en Francia, se viene haciendo una gallarda defensa general de la prensa en todos los países democráticos; defensa justa y requerida por la gravedad de la situación. Ha surgido, también, a la sazón un debate sobre límites y fronteras de esta libertad de expresión. No voy a abordar aquí esta cuestión, sino simplemente a reflejar una situación en cierto punto análoga. Leyendo La Vanguardia del domingo 12 de enero de 1936, me encuentro con esto:  Seguir leyendo

Primera carta a los romanos

21 may

La última carta que, de momento y a falta de pocos días para el cierre de la campaña electoral, ha llegado a mi casa, corresponde a Unión, Progreso y Democracia. Como PP y PSOE, UPyD se dirige a mí de forma clásica: un A4 plegado en tres partes y la relación de todos los candidatos que conforman su lista al Parlamento europeo. La diferencia, en cuanto al conjunto, es el color del sobre: a diferencia del blanco pepero y socialista, el de UPyD es todo fucsia, el color característico de esta formación política. El texto epistolar es en sí mismo bastante largo, ocupando ligeramente más que la misiva socialista, bastante más que la popular y superando ostensiblemente el minúsculo párrafo comunista. En la esquina superior izquierda de la misma, la miniatura de la bandera comunitaria -ya saben, fondo azul y doce estrellas doradas- acompaña al logotipo fucsia perfilado en blanco del partido. Como detalle en absoluto baladí resalta el hecho de que UPyD es la única formación que ha incluido la bandera de la Unión Europea en su correspondencia electoral. El borde inferior del folio lo ocupa una foto rectangular del candidato de UPyD en estas elecciones, el señor Francisco Sosa Wagner, junto a la lideresa nacional del partido, la señora Rosa Díez. Sosa Wagner luce un blazer azul, camisa y pajarita; Díez, por su parte, aparece vestida de azul. En el margen izquierdo de la foto destaca el lema de UPyD para estas elecciones: en blanco sobre fondo fucsia, LA UNIÓN. Debajo, también en blanco pero sobre fondo azul, HACE LA FUERZA. La carta está firmada por Francisco Sosa Wagner.

LA UNIÓN HACE LA FUERZA

Respetado/a ciudadano/a  (Señor Sosa Wagner, tengo que quitarme el cráneo: gracias. Es usted el primero de los candidatos que no sólo no me tutea, ni me llama amigo, sino que me trata con precisión de lo que soy. Un ciudadano. No más, no menos. Celebro especialmente también lo de “respetado”, aunque nunca es completa la alegría en la casa del pobre: esa duplicidad en el género, ay, ay, cómo afea el conjunto)

Me tomo la libertad de molestarle unos minutos (De nuevo, gracias. Por abordarme con educación y entrarme con el tacto de un testigo de Jehová. Sin sátira alguna: se nota que sabe usted explotar muy bien con zalamería cívica el vacío formal que el resto de políticos han dejado en la interacción directa con el ciudadano. Eso, o está usted muy bien asesorado) porque es probable que mi nombre no le suene ya que represento a un partido joven (¿En qué momento un partido deja de ser joven y madura? ¿Hasta cuándo UPyD va a ser “un partido nuevo”? ¿Hasta que Internet deje de ser una “nueva tecnología”?) y como tal excluido, por el juego de los viejos intereses, de la presencia constante en los medios de comunicación. (Tampoco nos engañemos demasiado con esto, señor Sosa Wagner: el dinero hace milagros y abre huecos publicitarios en el ojo de una aguja)

Quiero significarle que, en un momento como el actual, caracterizado por la descalificación apresurada de los políticos (Lo de apresurado se lo concedo. Como todo lo que acaba convirtiéndose en doctrina general asumida por muchos, la crítica pura o lo primigenio de la queja se desvirtúa. Pero eso no quita para que no se tenga razón), yo me presento ante usted como un jurista cualificado por mi condición de catedrático de Universidad y autor de muchos libros tanto jurídicos como históricos y de ensayo (No percibo muy bien la diferencia entre los libros “históricos” y los de ensayo, salvo que se refiera usted a novelas. Bizantinismos aparte, congratúlome otra vez: es el primer candidato que presenta en su carta su hoja de servicios personal. Nada que añadir). Concibo pues mi dedicación a la política dentro de Unión Progreso y Democracia como un compromiso noble con su programa y, en especial, con la defensa de una España unida. No en balde el lema de nuestra campaña es precisamente: “La unión hace la fuerza”. (Me suena demasiado a cántico futbolero y no me lo imagino a usted, con esa pajarita, asomado al balcón de algún ayuntamiento de provincias celebrando el ascenso del equipo local)

He sido diputado por esta formación política durante estos últimos cinco años y de mi trabajo en el Parlamento europeo da testimonio el apartado “Lo que hemos defendido” en la página web de campaña upydeuropeas2014.es donde se recogen todas mis iniciativas, intervenciones, discursos, trabajos, informes, preguntas y demás actuaciones de la legislatura que ahora acaba. Me siento orgulloso de haber llevado a Europa denuncias ciudadanas y obtenido pequeños logros que sin embargo han sido grandes para algunos conciudadanos. (Por primera vez un partido, o un candidato, utilizan la web y Youtube para condensar, sintetizar y mostrar, en suma, lo que ya han hecho y no lo que dicen que van a hacer. Créame, señor Sosa Wagner, me tiene usted extasiado: corro peligro de caer electoralmente a sus pies por el mero hecho de aparecer tan diferente al resto de sus adversarios en este juego. ¡Siento en mí el fenómeno fan! Eso sí: Conoce a Paco Sosa Wagner. Mire, no. Iban ustedes muy bien hasta eso) Desearía seguir trabajando por una Europa mejor, lo que quiere decir una Europa más eficaz, más sólida y más democrática. También más transparente y más cercana a la ciudadanía. 

Quienes componemos la candidatura aspiramos a ver brillar con fuerza la idea de la solidaridad porque superar la brecha entre una Europa de acreedores y otra de deudores es una tarea imprescindible si queremos ir curando las heridas que aún supuran como consecuencia de la crisis (Es una perogrullada, pero sí, básicamente la distancia entre el acreedor y el deudor es lo que delimita el bienestar de una situación cualesquiera en la vida, así que no descubre usted tampoco América); una Europa que acabe de una vez con los paraísos fiscales (Me parece bien. Aunque una Europa que no asfixie tanto impositivamente a sus contribuyentes estaría incluso aún mejor); una Europa social que asegure los derechos de los trabajadores y que albergue un amplio Plan de empleo para jóvenes pero también para personas mayores (He visto de cerca demasiados planes de empleo públicos como para no tocar madera al leer esa maravillosa fórmula que ustedes agitan verbalmente como si fuese un bálsamo de fierabrás); una Europa que sepa aprovechar la fuerza que nos da la unión para mejorar nuestros transportes, nuestras comunicaciones, nuestra escuela y nuestros servicios sociales, médicos y asistenciales. Tengo el propósito de conseguir que se atienda especialmente a las situaciones de pobreza y precariedad para garantizar a todos suministros básicos como son los del agua, la luz y la calefacción. También una Europa que sepa aprovechar sus recursos naturales para generar una energía limpia (Imagino, porque es usted una eminencia y lleva ya cinco años en Bruselas, que sabe cuánto nos ha costado a los europeos -sobre todo a los españoles- toda esa inversión desmedida e interesada que en los últimos años se ha venido haciendo en energía limpia y que no ha derivado en otra cosa sino en una burbuja energética cuya rentabilidad es, ciertamente, dudosa); en fin, una Europa que logre integrar en nuestra sociedad a los inmigrantes que, procedentes de otros continentes, vienen a buscar entre nosotros trabajo y una vida digna. 

Esta Europa que UPyD quiere ayudar a construir ha de estar firmemente comprometida con la defensa de los derechos y libertades fundamentales que hoy han de ser bandera que nos distinga entre los ciudadanos del mundo. (Díganos algo acerca de las entelequias colectivistas que en el mismo corazón de Europa amenazan con romper la unidad de Estados miembros con delirios decimonónicos alienantes del hombre y de su condición de ciudadano libre) Con el fin de poder pelear por estos objetivos me atrevo a pedir su voto para la candidatura que encabezo de Unión Progreso y Democracia. (Tengo que decirle que es usted quien más y con más argumentos me ha hablado de Europa. Que es de lo que tratan estas elecciones. Ha sido un placer, dadas las cartas anteriores)

Francisco Sosa Wagner

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