15 de enero de 1936

15 Ene

Rebuscando entre las páginas de La Vanguardia del 15 de enero de 1936, miércoles, me encuentro con una noticia cuyo titular reclama a gritos aparecer consignado aquí. No todo va a ser Cataluña, libertad y honduras democráticas. Hay que cultivar también el esparcimiento. Está en la sección Información nacional y es, simplemente, fantástico:

La vida cultural

La enseñanza de anormales

Terminado el Consejo, el señor Villalobos, recibió en el Ministerio a los periodistas a los que manifestó que el sábado próximo, saldrán para Santiago de Compostela los directores de los Colegios de Sordomudos y de Ciegos, don Jacobo Orellana y don Gregorio Hernández, a los que acompañará el de sección del Ministerio, señor Montoya, para proponer la creación de un centro regional de enseñanza y de preparación profesional de sordomudos y ciegos de Galicia. En el magnífico edificio construído en Santiago hace muchos años, sin que haya tenido utilización pedagógica, se instalará una sección de preparación profesional de la mujer. Se propone el ministro establecer estas enseñanzas en todas las provincias, como una sección de las Escuelas Profesionales de Trabajo, y donde no las hubiere en las Escuelas de Artes y Oficios. Añadió el señor Villalobos que le había visitado una numerosa Comisión de madres de sordomudos, para darle las gracias por haber repuesto en la dirección de la Escuela de Madrid, al señor Orellana, y por los beneficios recibidos por los niños sordomudos por instalación en el nuevo Colegio. Terminó diciendo que se propone dedicar atención especial a las enseñanzas de sordomudos y ciegos y a la preparación del profesorado especializado para terminar con las deficiencias que se nota en la casi totalidad de los centros provinciales de España.

¡Qué titular! Es prodigioso. La fórmula ya no se repite más en toda la pieza, pero es que luciendo ahí arriba, cenital, determina toda la noticia. Es, posiblemente, la señal más evidente del paso del tiempo que he encontrado en los quince días mal contados que llevo repasando la prensa de 1936. Con justicia hay que decir que, sin conocer la intención original del redactor, me atrevo a intuir que anormal significa aquí Persona cuyo desarrollo físico o intelectual es inferior al que corresponde a su edad, acepción tercera de la palabra en el DRAE. No obstante, y a pesar de que esta definición es aséptica, prácticamente científica, si quieren, técnica, hoy sería absolutamente impensable encontrarla en algún medio de comunicación. No sé si es bueno o es malo, seguramente será malo; porque el viejo aserto castellano de “al pan, pan, y al vino, vino”, es uno de los pocos refranes populares verdaderamente honestos con la realidad. Y si bien hay palabras cuya naturaleza es peyorativa y procede el sustituirlas por otra que esté despojada de carga negativa (sin ir más lejos, maricón para hablar de la homosexualidad), hay otras, como este anormal, que en el contexto de un periódico no se vincula con nada ofensivo. O eso quiero creer, aun a riesgo de pecar de naïf. En esto me posiciono en el mismo lugar que con las palabras negro gitano: el animus iurandi con el que alguien las utiliza depende siempre del tono, por supuesto, y del complemento directo con el que las acompañe (que generalmente suele ser de mierda).

Pero negro gitano, como anormal, usado con la pulcritud que se le presupone a un periodista o a cualquier persona honesta, alude a realidades constatables, carentes de ofensa o agravio; son términos descriptivos. Es un debate éste a mi parecer interesante, puesto que la corrección política imperante desde los círculos oficiales, administrativos o culturales, de la nación, ha traído aparejada una pobreza lingüística, lexicosemántica y, consecuentemente, intelectual. Detrás de la denigración de ciertas palabras late una ansiedad por destruir realidades incómodas, aliada, naturalmente, del imprescindible candor buenista que tiene algo de iconoclasta en el sentido clásico de atribuir a la imagen -en este caso el Verbo, la palabra- la propiedad material del mal. Por un razonamiento lógico, conclusivo, acabando con la imagen, se acaba con el fenómeno, se lo aniquila. Sobrevuela en torno a esto la disyuntiva también clásica que, creo, separa a todos los hombres de cualquier época y lugar: entre los que creen que un problema puede solucionarse abrasándolo (que al fin y al cabo no es más que una acción sencilla y rápida, como pretender acabar con las religiones en el mundo quemando una iglesia) y entre los que consideran el problema como una montaña rocosa llena de aristas a la que hay que abordar con precaución.

Existe en francés un neologismo que me sobrepasa: handicapé. ¡El único término políticamente correcto que no implica un retroceso!

A mi mentalidad, forjada en un ambiente general de socialdemocracia y corrección, le sigue chocando ese La enseñanza de los anormales. Puede uno comprobar, si sigue leyendo, que el resto de la noticia desmiente, en forma y fondo, la presunta agresividad de la primera línea. Respecto al fondo de la noticia, lo que más destaca (para mí, claro) es la certeza de que la República, aun con todas sus fallas democráticas -debidas a la tensión palpitante del momento político que desembocaría luego en una guerra- afrontaba problemas hasta ahora dejados de la mano de Dios; en este caso, la integración de ciegos y sordomudos, cuestión en apariencia menor si se compara con los gravísimos problemas acometidos por la República desde 1931 -secularización general, reforma del Ejército, reforma agraria, construcción de infraestructuras públicas, etc- pero que refleja el espíritu expansivo de la democracia republicana, y su intención de llegar hasta donde nunca se había llegado antes en la Historia de España. Afán que, por otra parte, no se retomó hasta cuatro décadas más tarde, al regresar de nuevo el parlamentarismo.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: