06-05-16

6 May

Las pausas que hace mi ordenador, soportando sabe Dios qué cruz informática, mientras carga ésta o aquella otra página, me obligan a poner en tinta lo que, volando, cruza mi mente, dejando su aleteo un pálpito de desgarro. Pienso en el futuro y me espanto. ¿Y si no lo consigo? ¿Y si no hay nada para mí, ahí fuera? ¿Y si soy incapaz, y tanto que conformarme? Me invade esa parálisis, pero procuro ahuyentar lo incierto siendo alegre, no estándolo, sino siéndolo, que es más y sobre todo, es mejor. Lo consigo a veces; otras miro el abismo. Lo peor que puede ocurrirme, sin embargo, es no salir de este intervalo, o tener que volver a él y quedarme para siempre. El Madrid ha pasado, por quinta vez desde que estoy vivo, a la final de la Copa de Europa. Al contrario que las otras veces, ni estoy nervioso, ni excitado. Estoy tranquilo. ¿Qué significará? ¿Qué querrá decirme mi cuerpo? No creo en las supercherías, aunque siga poniéndome la camiseta de la suerte en cada partido grande: restos del hombre tribal. El ordenador no debería tener estas pausas, de todos modos. Estas pausas no deberían durar tanto. Yo debería saber hacer algo para remediarlas. Pero no sé, como tampoco sé hacer tantas otras de esas cosas que sabe hacer todo el mundo. Los últimos dos días, contradiciendo el orden que intento aplicarle a mi ociosidad laboriosa (qué gran hallazgo en Victor Hugo, creo que he hablado de eso antes) con la ayuda inestimable de Google Calendar, he leído mucho. Y he escrito poco. Empecé anoche con Carrère. Me gusta, me gusta su estilo en El Reino, mezcla de dietario y reportaje, muy franco, muy honesto. Como me ha pasado tantas veces, empiezo por el final. Hoy me toca algo de ese trabajo alimenticio (de nutrición escasa, todavía) al que se refiere Carrère, porque aún no soy rico y no todo puede ser literatura.

4 comentarios to “06-05-16”

  1. Cayetano Gil Gracia 8 de mayo de 2016 a 9:47 #

    Tribal, y anterior a la ciencia por tanto, es también su signo. Me figuro que no otorga gran credibilidad a esto, pero le quiero dejar con un enlace. Es una descripción de su temperamento, con ciertas gotas de verdad, que quizás le hagan sentirse más ‘comprendido’. Aunque quizás ya haya sondeado esta opción en sus horas de introspección.
    Sepa que no está solo frente al abismo.
    http://lindagoodman.blogspot.fr/2008/01/siete.html

    Un saludo y que tenga un buen domingo.

    • antoniovalderramavidal 9 de mayo de 2016 a 19:46 #

      Alguien a quien conocía en Twitter, una persona muy interesante, me habló de esto hace tiempo. Celebro que usted me lo recuerde. Gracias 🙂

      • Cayetano Gil Gracia 9 de mayo de 2016 a 20:15 #

        Por casualidad era el gran AdLeverkuhn? Porque de él obtuve la inspiración para interesarme en esto.

      • antoniovalderramavidal 10 de mayo de 2016 a 17:08 #

        ¡Jajajaja! El era, en efecto. Un gran tipo

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